lunes, septiembre 21

Voy a contemplar perplejo.

Contra reloj que se va el momento…
 se esfuma, instante preciado.
El felino reposa
sobre el mueble
con sus ojos de avellana,
me transmuto en su hábitat
 y los instantes gravitan.

 Las hojas del libro que no escribo
se esfuman.
 Las hojas del libro que no leo
son lapidas grises…
y las horas se van.

Este terreno inhóspito
de los segundos perdidos
donde también el oro se escurre
donde también… se muere.

Aquí y allí
enhebrando la vida andariega.

La mente viaja.
no hay reposo
no hay responso.

Fui contratado
para reír y llorar
en farsas ad honoren
y ser parte de esta industria
quería vivir del arte
y este fue el papel mas digno.

Es hora de que el poeta reviva
Y salte hacia la pileta vacía
que cante en caída libre
gritando arabescos
fileteadas de versos.

Sonrisas como mariposas quería,
moscas en el manjar encontré
y me dispuse a pintar una obra
que diga desde el símbolo
lo que el texto deforme no pueda contar
y las flautas del sonido de los pájaros
me amansaron, definí que lo mejor era no decir.

Voy a contemplar perplejo.