lunes, noviembre 5

Perplejidad.


Voy a ejercitar
un poema
con letras vivas
con palabras
que se te claven,
te quiten el aire.
Porque ya es tarde
para cosquillas
suaves al oído.

Cuando ya el dinero no valga
cuando la Terminal de tren sea tu hogar
 cuando odies a todos los que te aman
cuando el agua no sea potable ni para
lavar tus manos ajadas
cuando el señor sol sea un astro toxico
cuando el mundo te expulse…

Cuando golpees tu cuerpo
contra el muro
de vos mismo
con tu limitación
con la levedad de lo que sos
en ese salto en trampolín
a la pileta sin agua
que es tu futuro
o tu seguridad
ya no vendrás
a decir
“este océano entra
justo en mi recipiente
o en el cuenco de mis dos manos.”

Volaras al vacío
y te estrellaras
con un suelo mas fuerte
que el viento del vendaval
que le da pujanza
a la obra de la vida.

¿Frente a las injurias
y los golpes
sostendrás siempre
 la fuerza
y la verdad?

Aprende de los
mártires de los holocaustos
aprende de los niños
secos de sed y muertos
por el hambre.

Toda la vida a ser
agradecido
por poder abrir los ojos
esta mañana.

Educar con esa premisa.


El color me encandila
en esta obra
la música logró
calmar mis bestias
 todo el sol que abraza al mundo
 es mi amigo

La rueda siempre girando
en la misma dirección
frena tu egoísmo
para mirar al otro
y darle una palabra sincera.

El lazo se corta,
la amarra se suelta,
el nudo en la garganta
desaparece.

amigo del cosmos,
viajero interestelar,
viajero de la tierra,
da tu veredicto
sobre este asunto:
la muerte de hambre
la muerte de sed
la muerte de las montañas
la muerte de los valles
la muerte del sol.

Sin el dolor del mundo
en el corazón
no se podrá dar el volantazo
a tiempo
el cambio de marcha
desde la conciencia
 y abrazar
y curar esta herida.

Por el futuro
“dejar un mundo mejor
del que nos cobijó.”

Educar con esa premisa.